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Plató de televisión (Universidad Carlos III, via Flickr)

1. La televisión; características, fundamentos técnicos y evolución
2. El lenguaje de la televisión.
3. La producción televisiva.
4. Los géneros televisivos.
5. La programación televisiva.
6. La televisión del siglo XXI.
7. El poder de la televisión.

6. 1. LA TELEVISIÓN: CARACTERÍSTICAS, FUNDAMENTOS TÉCNICOS Y EVOLUCIÓN.
La televisión es un sistema ideado para hacer posible la transmisión y la recepción a distancia de sonido e imágenes en movimiento. El modo de difusión empleado ha variado a lo largo de la historia: ondas de radio, redes de cable, satélites o protocolos de Internet (IPTV). La señal puede emitirse en abierto o codificada, por lo que puede captarse gratuitamente o mediante un contrato comercial. El receptor de las señales se llama televisor.
Características
Actualmente es, junto con Internet, el medio más eficaz para transmitir mensajes a una población muy amplia, aunque el más sencillo y rápido sigue siendo la radio.
Su poder de convicción –y por tanto de manipulación de conciencias- es muy grande, cosa que saben muy bien los gobiernos de todos los países y los publicistas.
Está sometida a una censura muy estricta, a veces brutal y evidente –caso de regímenes dictatoriales o totalitarios desde el punto de vista político, ideológico o religioso- y a veces muy disimulada, como sucede en las sociedades democráticas, plurales y abiertas.
La programación televisiva es omnipresente en los medios y ahora se puede disfrutar "a la carta" a través de Internet y los llamados "canales de pago".
La televisión nunca duerme, está siempre abierta y emite una enorme variedad de programas que se resumen en tres grandes tipos en función de sus finalidades: informar, entretener, crear opinión y educar.
Hoy se considera sobre todo una forma de ocio, un descanso para la mente tras la diaria jornada laboral o formativa, lo que genera horarios específicos de máxima audiencia (prime time) a partir de las siete de la tarde y los fines de semana. Por eso la mayoría de los espacios son de evasión y los informativos carecen a menudo del rigor y profundidad que merecerían los temas tratados.
Fundamentos técnicos
Fue inventada en su versión mecánica por el escocés John Logie Baird en 1924, y en su versión electrónica –que es la que realmente se desarrolló después- por el ruso-norteamericano Vladimir Zworikyn, que trabajaba para la RCA en Nueva York. La primera se basaba en el disco de NIpkow, y la segunda, en un nuevo aparato que transformaba imágenes en señales electrónicas, el iconoscopio.
Las primeras emisiones en pruebas datan de 1929 y fueron realizadas por la BBC, pero el invento no empezó a desarrollarse con calidad y de forma masiva hasta el final de la II Guerra Mundial.
Evolución
Algunos hitos posteriores serían los siguientes:
a) La televisión en color se desarrolla a partir de los años 50: en el sistema NTSC en Estados Unidos y en el SECAM y el PAL en Europa.
b) La difusión de televisión por cable coaxial empieza en los años 60.Permite crear circuitos cerrados de TV en comunidades o instituciones. En la década de los 60 se venden millones de receptores –todavía mayoritariamente en B/N- en todo el mundo.
c) En España se conceden licencias para televisiones autonómicas y para canales privados en los años 80, coincidiendo con el afianzamiento de la Democracia, la ampliación del espacio radioeléctrico y la mejora de la cobertura de la señal de televisión a la totalidad del territorio.
d) La televisión en HD se inicia a mediados de los años 90. Se pasa de las 625 líneas al doble, 1250, con lo que aumenta radicalmente la definición. Las pantallas se hacen también más grandes y más planas al eliminar los tubos de rayos catódicos.
e) La TDT (Televisión Digital Terrestre) acaba progresivamente con la televisión analógica (el apagón definitivo en España fue en 2010) ya que aumenta el número de canales, mejora la calidad de la recepción y ofrece servicios personalizados.
f) La televisión por Internet se desarrolla plenamente en el siglo XXI, ofreciendo menús y plataformas de contenidos cada vez mayores, favoreciendo la interactividad y proporcionando un manejo del aparato más preciso y agradable gracias a la conectividad con otros dispositivos y al hecho de que los monitores sean cada vez más ergonómicos, bonitos, precisos y de mayor resolución (LCD o LED).
g) Aparece el concepto de "televisión a la carta", ya sea de pago o libre mediante Internet.

6.2. EL LENGUAJE DE LA TELEVISIÓN.
Está compuesto por imágenes, palabras y sonidos y se organiza de manera similar al cine. El plano es mínima unidad de expresión y éste se une a otros generando la necesaria continuidad y articulándose en escenas y secuencias más o menos narrativas o descriptivas que se explicitan de forma muy detallada en un guión previo. Este documento es similar al del cine, pero con la diferencia de que suele estar mucho más pautado puesto que el tiempo que dura cada parte del programa ha de anotarse con exactitud.
Cada programa, además, suele formar parte de una serie, por lo que necesita siempre como referencia básica un documento general –llamado "la bíblia"- en el que se explican cómo se desarrollará cada episodio o capítulo en cuestión, el estilo de los diálogos, el tipo de decorado (o set), los temas a tratar, los personajes o presentadores, así como aspectos técnicos fundamentales: número de cámaras, iluminación, necesidades de vestuario y maquillaje, etc.
Los programas de televisión se organizan por:
a) escenas: equivalen a los actos en el teatro. Son necesariamente breves y exigen que no haya cambio de lugar, tiempo, acción o personajes.
b) secuencias: acciones completas respecto al movimiento, el diálogo o la trama, con relativa unidad de espacio y tiempo. Al estilo del cine, con unidad dramática.
c) bloques de producción: conjunto de escenas o secuencias que se graban de una sola vez, un mismo día, con los mismos actores y en un mismo lugar. Es fundamental para organizar el trabajo y abaratar los costes. El plan de rodaje se estructura así, en bloques.
c) episodios o capítulos: producto acabado y numerado como parte de una serie, con suficiente entidad por sí mismo pero relacionado con otros formando un conjunto homogéneo.
d) series: conjunto de programas de un mismo tipo. Se agrupan en temporadas cuya emisión suele coincidir con determinadas épocas del año o con años naturales o escolares.
El guión de televisión requiere del trabajo de uno o varios periodistas, escritores o especialistas en comunicación que a partir de una idea inicial (story line) desarrollan con coherencia una historia o un tema determinado: por ejemplo las aventuras de un grupo de jóvenes artistas, un amor imposible, el deseo de superación, etc.. Si nos centramos en los espacios dramáticos, por ejemplo, hallamos los siguientes elementos fundamentales:
a) la acción, o el conjunto de sucesos que desarrollan una trama. En la "biblia" no se explican las acciones con detalle, sino las motivaciones y los objetivos de los personajes y los principales conflictos que se darán entre ellos. En el guión particular de cada capítulo si que deben explicitarse las acciones de la manera en que se hace habitualmente en una película.
b) el espacio donde sucederán los hechos, que suele ser fijo –un plató que simula una casa de vecinos, por ejemplo-.
c) el tiempo en que se enmarca la historia, la época histórica. Influye enormemente a la hora de crear un ambiente creíble y caracterizar a los personajes. Ejemplo: "Cuéntame como pasó" (TVE)
d) el narrador de la historia, recurso no siempre utilizado en los dramáticos pero imprescindible en el resto: documentales, noticiarios, etc.
e) los diálogos de cada personaje, suficientes en muchos casos –junto con el vestuario y su manera de comportarse- para caracterizarlo, ya que el espectador ha de ver cómo es cada participante en el relato audiovisual sin una descripción verbal explícita. Cada uno se muestra de repente y debe quedar claro quién es y qué función desempeñará en la historia. Por eso se utilizan tanto en televisión los estereotipos.
En el guión se incluyen también algunos trucos habituales que sirven para aumentar el interés y la atención del espectador. Entre otros podemos destacar dos:
1) Situar los momentos de intriga, tensión o dramatismo extremo al final del programa y dejarlos sin resolución hasta el próximo capítulo
2) Salpicar las tramas narrativas de momentos de humor, sea con diálogos ingeniosos o situaciones embarazosas, divertidas o chocantes, que mantengan una sonrisa grabada en la cara del espectador. Basta mirar a un niño cuando está atento a una típica teleserie –soap opera en inglés- para observar que su boca suele estar entreabierta y su expresión facial distendida.
Completamente aparte hemos de considerar los guiones de los programas que se emiten en directo y tienen un formato abierto. Por eso los programas que se emiten a la vez que se realizan tienen más riesgo y los presentadores o locutores tienen simplemente una guía que les sirve de ayuda para hacer sus comentarios e intervenciones, lo cual no significa que no conozcan con precisión los contenidos a tratar ni que no se preparen en profundidad los temas de los que hablarán.
Exigen otro tipo de preparación previa. Por ejemplo, las retransmisiones deportivas son realizadas por periodistas especializados que conocen perfectamente los equipos y participantes y son capaces de comentar con provecho las jugadas o posibles lances de cada encuentro o competición. En estos casos los realizadores tienen una misión muy delicada pues han de tomar continuamente decisiones sobre la marcha, eligiendo en cada momento la cámara que más información aporta al espectador. Así, desde la sala de control de realización, podemos decir que se edita en tiempo real el programa, alternando perspectivas y planos distintos para hacer más atractivo el espacio, repitiendo las jugadas más interesantes, ralentizando otras y ofreciendo ángulos distintos a los anteriores en los momentos de descanso o de juego detenido.

6. 3. LA PRODUCCIÓN TELEVISIVA.
Las fases que se dan siempre son:
1) pre-producción o búsqueda de medios y recursos para realizar el programa. Incluye la realización de presupuestos, planes de rodaje, alquiler de equipos, selección de personal, búsqueda de información, decoración, etc. En esta
2) producción o grabación. Participa un equipo muy grande y especializado de personas: las que están delante de la cámara (actores o presentadores) y las que están detrás en el backstage (iluminadores, operadores de imagen y técnicos de sonido). Las que más mandan son el regidor (en plató) y el realizador (en control). Este trabajo se desarrolla normalmente en unos estudios de televisión, donde se instalan los escenarios que se utilizarán habitualmente para grabar cada programa.
3) post-producción. Consiste en primer lugar en añadir efectos de sonido, músicas, efectos visuales, cortinillas y rótulos a las imágenes a medida que se necesitan, bien durante el programa o simplemente al inicio y al final para abrir y cerrar el espacio (sintonías y créditos). Este proceso se realiza simultáneamente en los programas retransmitidos en directo y con posterioridad en los que se emiten en diferido. Modernamente, permite también introducir comentarios y aportaciones que envía el público en directo durante la emisión del programa. En segundo lugar, esta fase trata también de promocionar y vender el producto en diversos circuitos culturales o informativos a través de las empresas que han financiado su desarrollo.
En referencia a la producción propia, hay que distinguir bien desde un principio qué programas se harán en directo y cuáles se emitirán "enlatados" o en diferido. Los primeros se caracterizan por emitirse a la vez que se realizan, por lo que tienen mayor riesgo –las cosas del directo- pero también algunas ventajas: a) mayor actualidad y emoción; b) mayor presencia e interacción del espectador –puede llamar al momento e intervenir en algunos casos-; c) mayor espontaneidad y por tanto también más vivacidad y debida a cierto grado de improvisación para el que estar muy preparado.
Por otro lado, los programas en diferido son más perfectos en su realización pero suelen tener menos frescura y emoción. Si nos ceñimos a lo deportivo, resulta evidente que no es igual ver un partido en directo que en diferido con todas las ventajes que este último implique –análisis detallados, repeticiones de jugadas polémicas, comentarios de expertos, etc.-

6.4. LOS GÉNEROS TELEVISIVOS.
Dependen del formato básico (ficción o no ficción) y de una serie de características distintivas que afectan también a la forma del programa –todas las series dramáticas se parecen-, pero sobre todo al contenido. A pesar de que cada día resulta más difícil clasificar los programas de televisión, puesto que el medio evoluciona a gran velocidad y surgen continuamente géneros híbridos que mezclan, por ejemplo, información y entretenimiento, podemos distinguir los siguientes tipos de programas:
NO FICCIÓN

1) INFORMATIVOS
Noticiarios/ Telenoticias (noticias leídas con teleprompter)
Reportajes: 30 minuts, La noche temática, Documentos TV, Informe semanal… Aquí entrarían también reportajes de denuncia como Salvados…
Documentales (históricos, de naturaleza, sociales…)
Información de servicio (el tiempo, la lotería, el tráfico)
Especiales informativos
Debates serios: Mil·lenium, Agora, La clave…
Falso documental:La guerra de los mundos, Operación Luna, Operación Palace…

2) PUBLICITARIOS
Espots comerciales
Anuncios institucionales
Publirreportajes

3) CULTURALES/ EDUCATIVOS
Programas especializados (en cine, arte, literatura, toros, religión, ciencia, misterio, etc.). Varían los formatos y los estilos. Algunos ejemplos: Días de cine, La mandrágora, Versión española, Cuarto Milenio (telebasura según algunos críticos), Redes, Tendido cero
Programas culturales generalistas. Como Metrópolis, Silenci, La casa encendida
Cartelera: reseñas de espectáculos variados (cine, teatro, circo, cabaret…)
Divulgación cultural: Ôpera en texans,Página 2, Silencio, se lee…
Espacios formativos: programas de la UNED, Barrio Sésamo, etc.
Retransmisiones de actos culturales: conciertos, recitales, discursos…

4) DE ENTRETENIMIENTO
Retransmisiones deportivas
Magazines: mezclan reportajes y entretenimiento y suelen llenar a muy bajo coste una franja de programación muy extensa. El programa de Ana Rosa es un típico ejemplo.
Variedades (Noche de fiesta, Crónicas marcianas, Buenafuente…)
Cine en televisión
Humor (La noche de José Mota, Polònia…)
Musicales en versión concierto (jazz, pop, folk) o videoclips
Concursos (culturales, de acción o de azar) Entre los de más éxito últimamente están los de cazatalentos en diversas disciplinas –lo que conlleva una cierta dosis de "telerrealidad"- como La voz, Operación Triunfo, Master Chef, etc.
Dibujos animados
Telerrealidad (Reality Shows) como Gran Hermano, Supervivientes… Engancha mucho a la gente por su supuesto "realismo", ya sea como espectador (más bien voyeur) o como concursante (que puede desarrollar el llamado "síndrome del Show de Truman", desatado al vivir para la cámara, dentro de una ficción, lo que puede generar trastornos mentales). Pueden distinguirse varios subgéneros dentro de éste:
a) Talk show o programa de entrevistas, tipo El diario de Patricia.
b) Info show o programa de reportajes en supuesto directo (o falso directo) que reflejan la vida diaria de la gente. Ejemplos: Alerta 112, Noche de impacto, Españoles por el mundo, Callejeros
c) Academia de arte –con el formato de concurso, los participantes son eliminados progresivamente al ir pasando unas pruebas que les llevan también a aprender más de una disciplina. Ejemplos: Masterchef, La voz, etc.
d) Show de impacto, programa con una intención sensacionalista y sensiblera que investiga sobre desparecidos, revela supuestos misterios a las personas que participan, ayuda a encontrar pareja, reconcilia familias, te arregla la casa, te saca de la miseria… Un ejemplo reciente en que se discute si se trata de solidaridad o caridad es el de Entre todos (TVE), Esta casa es una ruina, Millonario anónimo, Pesadilla en la cocina
Crónica rosa –en parte informativos- y en parte pura diversión que exhiben sin pudor la intimidad de famosos y no tan famosos, revelando informaciones escabrosas sobre ellos. Estos programas de escasa credibilidad, soeces y morbosos, dirigidos a menudo a un público muy poco formado y con intenciones éticamente muy discutibles han recibido el apelativo común de telebasura.
FICCIÓN
Son programas dramáticos formados por series y películas para televisión (TV movies). Entre ellos pueden distinguirse:
a) Telefilms o TV movies. Grabados en vídeo directamente para televisión. De bajo presupuesto y normalmente melodramáticos. Se hacen en Norteamérica sobre todo.
b) Grandes relatos. Suelen ser adaptaciones de obras literarias con muy larga duración: 4, 6 u 8 horas, que se emiten por episodios semanales o diarios en ocasiones. Grandes novelas del siglo XIX han tenido así repercusión planetaria: Madame Bovary, Los miserables, El conde de Monte Cristo, Orgullo y Prejuicio, Fortunata y Jacinta, La Regenta, El tiempo entre costuras
c) Comedias de situación (sitcoms). De tipo humorístico, con diálogos ingeniosos y personajes muy arquetípicos y divertidos. Los temas son poco trascendentes. Como Friends, Aquí no hay quien viva, Plats bruts, Siete vidas, Aída, La teoría del big ban, Dos hombres y medio
d) Series dramáticas: Entre éstas hay una gran variedad dependiendo de la audiencia a la que vayan dirigidas. Para el público infantil o juvenil van destinadas las de Disney Channel, por ejemplo. Para el público adulto: Los Serrano, La Riera, Estació Central, Gran Reserva… Series de género (policiaco, periodístico, médico): House, Hospital Central, CSI, Ley y orden, Los Soprano, Anatomia de Grey…
e) Seriales, telenovelas o culebrones (soap operas en inglés). Dramas con muy poco avance de la narración en cada episodio. Se emiten diariamente y tienen fórmulas muy típicas: escenarios lujosos, amores imposibles, personajes perversos y estereotípicos, sentimentalismo… Sólo al final de cada temporada hay una cierta resolución de conflictos. Ejemplos: Amar en tiempos revueltos, La señora, Cristal, El internado, Falcon Crest

6.5. LA PROGRAMACIÓN TELEVISIVA.
Los directivos de televisión se esfuerzan mucho por mantener sujeto al espectador en su butaca el mayor tiempo posible, pues esto es lo que determinará su éxito personal y el mayor beneficio económico para la empresa. Por ello intentan dar la máxima coherencia a toda la programación de la cadena, haciendo que todos los espacios se relacionen entre ellos formando un mosaico o red llena de referencias cruzadas que sirven como autopromoción.
Además, intentan contratar a los profesionales más competentes para cada sección o espacio, compran ideas y programas externos, garantizan los medios técnicos y materiales necesarios para mantener las emisiones, se aseguran de que los formatos elegidos tengan el éxito esperado -en caso contrario los liquidan sin miramientos-, crean líneas de producción propia y promocionan la venta a otros canales de los programas de la casa con mayor audiencia y repercusión social.
En conclusión, que para que el espectador medio sea fiel a una cadena y no cambie continuamente de canal es esencial que la programación esté bien diseñada y tenga continuidad, cosa que se concreta en una buena parrilla diaria, semanal, mensual y anual. Para lograrlo se utilizan los llamados estudios de audiencia, que garantizan un determinado tipo de público según las franjas horarias, el calendario anual de acontecimientos de interés general, y las costumbres sociales, modas o tendencias más extendidas en auge días determinados.
La continuidad televisiva garantiza. a): qua haya un orden lógico entre unos programas y otros (de una película de policías y ladrones se pasa a una serie de investigaciones criminales, por ejemplo); b) que no se interrumpa nunca la emisión (lo que exigen una medida estricta del tiempo y el uso de rellenos publicitarios o musicales); c) la posibilidad de alterar la parrilla por causas justificadas (como sucesos de especial interés informativo); d) la posibilidad de insertar en un programa rótulos u otros mensajes audiovisuales que avisen de novedades o de qué tratarán los programas siguientes.

6.6. LA TELEVISIÓN DEL SIGLO XXI.
La llegada de las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) ha supuesto un gran cambio en el desarrollo de la televisión. Por una parte, toda la información fluye ya por Internet –incluyendo los productos televisivos que facilitan las propias cadenas a través de sus páginas web- por lo que el medio de transmisión ya no es el mismo de antes –las ondas hertzianas- y además ha aumentado la posibilidad que tiene el espectador de ver su programa favorito en cualquier momento incluso sin necesidad de grabarlo en vídeo como se hacía hace sólo unos años.
Por otra parte, se ha desarrollado enormemente los fenómenos de la televisión a la carta y la televisión interactiva, que suponen respectivamente: a) la posibilidad de crear desde casa una programación exclusiva al gusto del consumidor eligiendo incluso espacios de distintos canales y creando una parrilla específica según el tiempo libre de que disponga; y b) la posibilidad de recibir toda una serie de informaciones y servicios a través del televisor.
Esa interactividad se puede medir por niveles: a) básica –controlar ajustes del televisor con el mando a distancia para regular el volumen al que suena la publicidad, por ejemplo, ajustar la pantalla a formato cine panorámico o consultar el teletexto-; b) media –pedir vídeos bajo demanda, lo que se llama también "televisión al día" bien para verlos al momento o grabarlos en un disco duro-, o c) alta –hacer compras, votar finales de programas, solicitar asistencia, navegar por Internet, asistir a una videoconferencia, etc.-. Estas dos últimas requieren, además del aparato receptor habitual, un decodificador especial, un canal de retorno, conexión a la red y en ocasiones otros aparatos o complementos técnicos. Algunos aparatos actuales ya los incorporan de serie. Son los llamados en inglés smart tv, o "televisores inteligentes" que nos permiten navegar por Internet y configurar de forma muy sencilla el acceso a diferentes canales digitales de pago o libres.
Íntimamente relacionado con estos avances técnicos está el campo –todavía en fase embrionaria pero ya con resultados más que aceptables –al menos en el cine- de las imágenes en 3D. Algunos televisores de última generación ya nos permiten visualizar escenas con una enorme sensación de profundidad y nitidez, lo cual si no deriva en efectos espectaculares pero carentes de sentido narrativo puede ser al menos interesante.

6.7. EL PODER DE LA TV (esquema)

En este apartado se tratarán asuntos como la manipulación mediática, los derechos del espectador, la medición de la audiencia, las funciones predominantes del medio (entretener, persuadir e informar), el control político de los medios de difusión, la propaganda ideológica disfrazada de información veraz, los estereotipos, los prejuicios y los patrones discriminatorios, etc.
ALGUNAS WEBS DE REFERENCIA
Wikipedia
http://es.wikipedia.org/wiki/Televisión
http://es.wikipedia.org/wiki/Televisión_interactiva
La televisión (programa MEDIA del CNICE, Ministerio de Educación). Materiales muy completos.
http://recursostic.educacion.es/comunicacion/media/web/television/index.html
ESTAS NOTAS SOBRE LA TELEVISIÓN EN WORD:


GLOSARIO DE TÉRMINOS TELEVISIVOS:
http://productiontv.pbworks.com/w/page/18735958/Glosario